CANTANDO CANTARES DEL ALMA 3

 


Llévame contigo: ¡corramos! El rey me introdujo en sus habitaciones: ¡gocemos y alegrémonos contigo, celebremos tus amores más que el vino! ¡Cuánta razón tienen para amarte!” (1,4)

 

1.      Es frecuente que un alma contemplativa pida a su Señor que la lleve consigo, que la lleve más con Él, que la haga capaz de una unión más íntima y duradera.

 

2.      El caminar contemplativo supone dejarse conducir el alma por su Señor a distintas habitaciones de la morada interior, hasta que quizás un día sea introducida en la habitación central donde se sirve el más precioso néctar: el culmen de la unión.

 

3.      ¡Oh, cuánta razón tienen para amarte Amado mío! ¡Tu amor indecible e inefable vale más que la propia vida! ¡Tu amor, Señor, qué gran tesoro!

 

4.      ¡Oh, todo por tu amor! ¡Pago el precio absoluto de mi vida por unirme a Ti, Amado y Hermoso Señor!

 

5.      ¡Oh, pago el precio de mi vida para que te conozcan, te saboreen y te den a luz todos los hermanos y hermanas que te buscan por innumerables caminos!

 

6.      ¡Oh, qué no haría yo para que todos gozaran de tan alto amor!

 

7.      ¡Oh, Señor, dime qué hacer para ayudarte a enamorar y cautivar la vida de todas tus humanas creaturas!

 

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

DIÁLOGO VIVO CON SAN PABLO 67

  UNA FE VICTORIOSA EN CRISTO, SEÑOR RESUCITADO (I)     “Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos ¿cómo...